Llevas la tarta a la mesa, todo el mundo mirando, primer corte, y la porción sale arrastrada, con el borde hundido y media crema pegada al cuchillo. Pasa en las mejores casas. Por suerte, tiene arreglo con un par de gestos.
Corta en frío
Una tarta de queso cremosa se corta mucho mejor recién sacada de la nevera. En frío la grasa está firme y la crema aguanta la forma. A temperatura ambiente se ablanda y el corte se deforma.
Con la nuestra es fácil, porque se come directamente fría y no hay que esperar a que se atempere. Si tu tarta es de las que se sirven templadas, córtala en frío igualmente y deja las porciones un rato en el plato.
Cuchillo caliente y limpio
Es el truco más útil de todos. Llena una jarra alta con agua caliente del grifo, mete el cuchillo unos segundos y sécalo con un paño. Haz un corte firme, de arriba abajo, sin mover el cuchillo como si serraras. Sácalo, límpialo, vuelve a calentarlo y repite en el siguiente corte.
Parece exagerado. No lo es. Un cuchillo con restos de crema del corte anterior arrastra la tarta.
Usa un cuchillo largo y de hoja lisa. Los de sierra, como el del pan, desgarran la crema en lugar de cortarla.
El truco del hilo dental
Si no tienes un buen cuchillo a mano, prueba con hilo dental sin sabor. Tensa un trozo más largo que la tarta, presiónalo hasta el fondo y sácalo tirando de uno de los extremos, sin volver a subirlo por la crema.
Funciona sorprendentemente bien con tartas sin base. Con base de galleta cuesta más, porque el hilo no siempre atraviesa la galleta.
Con base de galleta o sin ella
Sin base, la tarta se corta con más facilidad, pero la porción es delicada al moverla. Ayúdate de una pala ancha o de un segundo cuchillo para acompañarla hasta el plato.
Con base de galleta, la dificultad está abajo. Termina el corte con un poco más de presión en el fondo y separa la porción con cuidado. Si todavía no sabes cuál te conviene, lo contamos en tarta de queso con galleta o sin galleta.
Cuántas porciones salen
Marca primero el centro y corta como si fuera un reloj: primero en cuatro y luego cada cuarto en dos o tres partes. Así las porciones salen iguales y nadie se pelea por la grande.
Una tarta grande de 1,5 kg, como la nuestra, da para 10 a 12 raciones generosas. Si en casa sois menos, echa un vistazo a qué tamaño de tarta de queso pedir antes de hacer el pedido. Y si ya lo tienes claro, puedes pedir tu tarta de queso a domicilio.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se me pega la tarta de queso al cuchillo?
Porque el cuchillo está frío o tiene restos del corte anterior. Caliéntalo en agua, sécalo y límpialo después de cada porción.
¿La tarta de queso se corta fría o a temperatura ambiente?
Fría. La crema está más firme y el corte sale limpio. Si la quieres servir templada, córtala antes y deja que las porciones cojan temperatura en el plato.
¿Cuántas raciones tiene una tarta de queso de 1,5 kg?
Entre 10 y 12 raciones, según lo generoso que seas con el cuchillo.
Estibaliz Delgado
Chef
Chef del Obrador de platos Gourmet ubicado en Ciudad Real, Gourmet Manchego.
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